lunes

En Comala comprendí, que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver.


viernes

El último año nuevo lo pasamos tirados en la pileta, mirando flotar copas de champagne mientras el cielo se iluminaba con los fuegos artificales vecinos. Como un cuatro de julio en el Central Park, festejábamos la libertad. Nuestra libertad. Seis días después éramos demasiado libres y las casas parecían un campo de batallas, pero sólo había heridos reales de un lado. Del otro lado, como a veces, fingían heridas que nunca tuvieron y que, por ende, nunca tuvieron que cicatrizar. Y aquí estamos.

jueves

Primero hay que saber sufrir.

Ayer a la noche, en uno de mis insomnios veraniegos, estaba pensando en no pensar demasiado nos salva (Ok, pensar de la manera adecuada nos salva más, doctor, pero no se meta en mis textos, por favor).

Recuerden el primer beso que le dieron a su pareja. ¿Listo? Ok. Ahora dense cuenta que nunca más sentirán esa sensación. Ni aquella sensación de no saber si ella (o él) iba a aceptar salir, ni esa otra que está por ahí, de intuir que había onda.

Piénsenlo bien. Tal vez no me sienta tan solo si esta noche vuelvo a estar insomne.

miércoles

Desde hace unos días estoy soñando con gente que no veo desde hace mucho tiempo, viejos compañeros de ruta que creía olvidados, algunas personas con las que sigo teniendo contacto a través de emails y cosas por el estilo. Lo llamativo de estos sueños es que me los encuentro en situaciones extrañas. Andrés haciendo de boletero en un show de él, a los suegros de Jorge navegando por el Mediterráneo. También hay personas que lamento haberlas olvidado, por el solo hecho de lamentar, ahora, que gocen del privilegio de mi recuerdo.

martes

El barrio nos acompaña donde quiera que vayamos. No hablo del barrio en su acepción más futbolera o de pertenencia, sino en ese lugar donde se desarrolló nuestra infancia y nuestra adolescencia. El barrio son las calles, los vecinos, los juegos, el silencio de la siesta, el kiosco más próximo al colegio y cosas por el estilo. Pero uno lleva al barrio a cualquier rincón del mundo que visite. Porque después de todo, el barrio no existe.

lunes

Y tuve un breve lapso de mística química, con ketalar.

Avisos Parroquiales

Queridos y selectos fieles, esta semana será extremadamente agotadora para mí, entre el final del cuatrimestre y casi diez reuniones en diferentes puntos de la ciudad. Pero como no es mi intención dejarlos vacíos de mis textos, y como seguramente nadie leyó todo lo que escribí, invertí cinco minutos de mi tiempo en seleccionar un texto de archivo por día. Tienen cinco días para disfrutarlos. Ahora pueden seguir viendo la programación habitual de los respectivos canales.

viernes

Esta mañana venía pensando en esa imagen romántica de la lluvia del otro lado de la ventana mientras, desde adentro, escuchando Satie veíamos pasar la tarde de otoño. Me quedé pensando en esa imagen y me preguntaba por qué la lluvia estaba tan atada a la melancolía. ¿Por qué no empezar a dar vuelta las cosas y los días de lluvia poner George Clinton al máximo volumen? Pongámosle onda a la lluvia y cantemos y bailemos como Gene Kelly. Es una campaña que comienza hoy. Podemos lograrlo.

jueves

Hoy tengo un día de locos. Espero terminarlo vivo.

miércoles

Estaba entre escribir cualquier pavada o poner algún vídeo. Y ganó el vídeo.
Es Bob Dylan, hace unos años, haciendo algo por lo cual casi lo crucifican (otra vez).

martes

La diferencia fundamental entre una carrera académica y una carrera musical, es que no conozco a ninguna persona que haya dado su vida por el estudio, pero sí conozco gente que dio su vida por la música. Amen de que no creo que haya estudiantes a los cuales los ovacionan cuando terminan de hacer una presentación, creo que la música es una forma de vida, el famoso rock and roll way of life, mientras que la parte académica es sólo un momento de la vida que al finalizar, con suerte nos dejará un par de amigos y con desgracia, una serie de anécdotas que nuestros hijos padecerán, cuando les llegue la hora.

liniers

A veces, pasa...

viernes

Los hospitales son lugares extraños. Son como un universo paralelo donde el tiempo toma otra dimensión. Ay, la velocidad de las cosas otra vez, como tantas veces, haciendo que un minuto sea una hora y así con todo. Lo interesante es escuchar la cantidad de historias que cuentan esas paredes y que hacen que cualquier dolencia sea nada, comparada con la de la habitación de al lado. Y después está la gente. La gente que habita esos sitios vestidos con delantales y cofias y cosas por el estilo y que sirven para que me pregunte ¿cómo se puede vivir entre tanto dolor? ¿cómo les gusta? No me extrañaría que sea un ejército de sádicos, los que manejan nuestra salud.

jueves

Hoy no estoy. Mañana a lo mejor sí, pero hoy no.

Son cosas que pasan, no muy a menudo.
Igualmente me surge una pregunta:

¿Alguien fue alguna vez a Torres de Manantiales, en Mar del Plata? ¿Qué onda?

miércoles

Estoy mirando Torrente mientras escribo esto. Siempre quise encontrarla por televisión o por internet o lo que fuera. Y justo hoy, en medio de un zapping final, ahí está Santiago Segura desplegando todo su anti charme, todo su humor negrísimo y sus amistades peligrosas en medio de un bingo que bien podría ser el de Lanús, pero que seguramente fue el de Carabanchel. Estas pequeñas películas son las que, sin dudas, justifican el abono del cable.

martes

Visitando uno de mis sitios favoritos de cada mañana, descubrí que existe una bicicleta que emite pompas de jabón. Esto es, uno va pedaleando y va dejando una estela de pompas de jabón a su paso. No sé por qué pensé que podría ser una bicicleta para Marry Poppins. También pensé que si el gobierno se decide a dar bicicletas, sin dudas tendrían que tener este dispositivo burbujeante, sobre todo para que mejore el humor de la gente al verlas pasar. Piénsenlo. ¿a quién no le gustaría cruzarse con una bicicleta escupe pompas?

out of program

Liniers cada día me cae mejor. Sobre todo por estas composiciones gráficas (a.k.a. chistes) tan pavotes e inteligentes a la vez.


lunes

Dónde está la libertad, no dejo nunca de pensar.






out of program

El Capitán Intriga les invita a merendar. Su invitación, llena de swing, decía lo siguiente:

Llega La Batalla de las Meriendas, el gran evento del invierno 2008. Una competencia en la que ganan todos y en donde la consigna es compartir, divertirse y pasar una buena tarde.

La premisa del encuentro es bien sencilla: vení a merendar con amigos y recordemos juntos lo que sentíamos al sentarnos de chicos a tomar la leche. La casa más bonita de la ciudad, Casa Brandon, será la escenografía perfecta para juntarse con amigos, conocer gente nueva y descubrir nuevos sabores.

Hay un solo requisito: tenés que traer algo rico para compartir. Puede ser una torta que te salga rica, unos scons con la receta que te enseñó tu abuela o esos bizcochitos que hacés cuando es sábado y está nublado. No tienen que ser cantidades industriales, pero es importante que pueda ser compartido, porque la idea es tomarse el trabajo de hacer algo y dárselo a los demás.

¿No te sabés ni una receta? ¿Sos un queso en la cocina? ¿Lo culinario es un misterio para vos? ¡No te desanimes! Podés juntarte con amigos y llevar algo entre todos o darle un toque divertido a algo que compres (¿esculturas de golosinas? ¿galletitas pintadas con colorantes?).

Entre todos los platos que se presenten, y por votación popular, vamos a elegir a La Merienda del 2008, cuyos cocineros se llevarán el aplauso y la ovación del público, además de algún regalín piola.

En la casa va a haber cosas para tomar, pero podés traer tu equipo de mate si te copa. También podés traer juegos de mesa de los que jugabas cuando eras chicos: Palitos Chinos, Carrera de Mente, Juego de la Vida, Ludomatic, Mil Millas... todo lo que te recuerde a tus meriendas de chico.

Nosotros vamos a pasar episodios de nuestras series favoritas: He-Man, Mazinger, Jem y un par de sorpresas. Además, va a haber música linda para sentirnos calentitos y hacerle pito catalán al invierno.

Recordá: la idea es juntarnos, conocernos y pasarla bien. Sin stress, sin complicaciones, sin problemas. Si tenés blog, fotolog, local de ropa o bandita de rock, podés aprovechar y venir a hacerle bombo con algún cartelito o flyer. Si tenés novio o novia, traelo. Si no tenés, te podés volver con uno, ¡quién te dice!

Hacete lugar en la agenda, escapale a la depre de los domingos de invierno y venite con buena onda y ganas de pasarla bien. Por una tarde vuelven los manteles de hule, el nesquik, la grana y el dulce.

¡Ya era hora!

La Batalla de las Meriendas es el domingo 22 de junio desde las 16 y hasta las 19 en Casa Brandon, la casa más linda de todas. Queda en Luis María Drago 236. La entrada cuesta 5 peluchitas.

Vayan. Seguro que lo van a pasar así de bien.

viernes

Para disfrutar del laboratorio García en su esplendor, un día en el cual no tengo demasiadas ganas de decir algo.

jueves

El estilo de cierta gente es esperar. Pero no como táctica de supervivencia o para mirar el escenario que tienen frente a ellos y ver cómo reaccionar. Su táctica es, simplemente, esperar para que otros lo hagan en su lugar. Incluso en ese tiempo de espera pueden fingir que intentan hacer algo, para luego hacerlo mal. Así entonces, cuando llega el momento de la definición, alguien lo hace por ellos y asunto terminado. Y estas personas van felices por la vida, encontrando incautos para volver a hacerlos esperar, eternamente.

miércoles

Esta mañana escuchaba por radio algo que me dejó pensando. La cantidad de gente que es muy importante en un momento determinado de nuestras vidas y de pronto, desaparece. Esas personas que se convierten en nuestros confidentes, en nuestros más fieles laderos (y viceversa) y desaparecen de nuestras vidas en un momento determinado y cuando nos queremos dar cuenta, ya es demasiado tarde para volver el tiempo atrás. A raíz de esto, recordé algunos nombres olvidados y me dí cuenta de que la lista no era tan extensa como podría haber sido.

Dedicado a los amigos ausentes.

martes

Lo bueno de empezar en un trabajo es que podés reinventarte y tratar de corregir todos los errores que cometiste antes, incluso en tu vida. Es como empezar un cuaderno nuevo, es como empezar un nuevo año escolar, pero cuando sos grande. Lo malo de empezar un trabajo nuevo es que te das cuenta de que no te llevaste ni todos tus mails ni todos tus bookmarks, que ahora tardás quince minutos más en llegar a tu nueva oficina y algunos etcéteras más a los cuales te irás acostumbrando. Hasta el próximo trabajo.

lunes

Barrio tranquilo del ayer, como un triste atardecer, a tu esquina vuelvo viejo,
vuelvo distinto...