Antes, cuando las computadoras no era una parte indispensable en el mobiliario de las empresas, cambiar de trabajo implicaba conseguir una caja enorme para poner nuestras cosas. Fotos, libros, revistas, alguna que otra planta, nuestra taza favorita, etc. Ahora, a eso hay que sumarle la mudanza digital. Hacer backup de nuestras canciones, de nuestros documentos, de nuestros bookmarks y demás. Y pensar seriamente en qué cosas vamos a dejar en nuestra nueva empresa, para que la mudanza sea menos engorrosa.
Etiquetas: martes, observaciones cotidianas, relatos, textos
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Y ni hablar de lo que cuesta desprenderse, aunque sea solo por un fin de semana, de tanta tecnologia! La compu, la blackberry... Te sentís como huerfano de tecnología... :D
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