Celebrate good times

Rodolfo tenía que preparar un festejo porque cumplía treinta años, con la desgracia de que el día de su cumpleaños caía un lunes. Pensó en hacer algo sencillo el domingo por la noche, un poco de música para bailar, la familia y los amigos cercanos, pero recordó que detestaba bailar. Entonces se dio cuenta de que podía hacer un té, de domingo por la tarde. Enseguida se sintió una señora grande de Barrio Norte, que se junta con sus amigas a recordar épocas gloriosas del cine nacional. Entonces fue hasta la perfumería y compró un juego de ruleros.