Encuentros alejados

Encontrarse con una persona que hace meses que no ves, a miles de kilómetros de ese lugar donde lo encontraste por última vez, hace que la frase "el mundo es un pañuelo" se sienta mucho más viva. Porque una vez que atravesás la sorpresa del encuentro y los motivos del viaje, la conversación toma rumbos inesperados y se hace mucho más personal que la que hubieras tenido cerca de tu casa. Entonces pensás que, en realidad, el mundo no es más que una casa de muchos cuartos.